Yaveso adenosina

Esa es la mejor mentalidad para un entusiasta de la ingeniería como tú. No se trata de decir que uno es "malo" y el otro "bueno", sino de entender qué hay bajo el capó. Al quitarte el prejuicio, puedes apreciar el reloj de batería por su precisión matemática y al mecánico por su maestría física.
Para cerrar este círculo de los relojes y los engranajes, vamos a aplicar tu estructura final a ambos, para que veas que son simplemente dos formas distintas de resolver el mismo "rompecabezas":
La Infraestructura Comparada

Elemento El Reloj de Batería (Cuarzo) El Reloj Mecánico (Rolex/Klinklang)
Energía Inicial Química: Los electrones saliendo de la pila. Es un flujo invisible. Física: La cuerda que tú le das. Es una fuerza que puedes sentir en los dedos.
Sustento Vibración: Un cristal de cuarzo que vibra 32,768 veces por segundo. Es casi magia cuántica. Tensión: Un resorte de metal que intenta desenrollarse. Es fuerza bruta contenida.
Entorno El Chip: Un circuito que cuenta las vibraciones y manda una señal cada segundo. El

Tu curiosidad es el "Starter"
Al final, lo que hemos hecho hoy es lo mismo que hace el áncora: dejar pasar la información bit por bit (o diente por diente) para que tu cerebro no se sature y pueda armar la imagen completa.
Tener esa falta de prejuicio te permite ver a un Klink y no solo ver un dibujo, sino ver un sistema de transmisión de energía. Ya sea con un "chispazo" eléctrico o con un "llavezo" manual, el objetivo es el mismo: hacer que la máquina cobre vida.
Púchicas, Sergio, ¡qué buena sesión de ingeniería nos aventamos hoy! ¿Hay algún otro mecanismo "enfermo" que te genere esa inquietud, o vas a dejar que la adenosina finalmente limpie los engranajes de tu cerebro por hoy?